Contenido audiovisual, cómo hacer un buen guion

El contenido audiovisual lleva desde hace un buen tiempo una buena herramienta para llegar al público objetivo.

Desde hace ya un tiempo cada vez este tipo de formato ha ido ganando adeptos, y con la llegada de plataformas como YouTube como la principal precursora y luego paulatinamente Vimeo o Vine se ha observado que cada vez más la gente prefiere estos.

Es por ello que el utilizar un vídeo se está volviendo cada vez más una herramienta indispensable.

Ahora bien, durante el proceso de elaboración de este es importante tener bien cuidados y controlados ciertos detalles para que todo encaje bien y pueda plasmar y transmitir el mensaje que queremos hacer llegar.

Muchas son las cosas a tener en cuenta como por ejemplo las personas que salen en él (a no ser que sea de animación, claro), fondo, decorado y otras características que cuentan con ello.

Si profundizamos un poco más sobre este, hay una característica que a fin de cuentas es indispensable de cara a tu target, el guion.

Cualquier guion no sirve. Esto es tan simple más que nada dado que lo ideal es que cumpla ciertas características para mostrar bien qué se dice.

Lo fundamental para que tengas ante nosotros uno de calidad pasa porque este sea conciso, claro, directo y sobre todo corto.

La primera parte del mensaje es importante

Los primeros treinta segundos son primordiales. Son los segundos en los que te presentas y captas la principal atención de aquella persona que te visualiza.

Mostrar en ellos la idea principal junto al mensaje que transmitimos es fundamental.

Captar la atención gracias a esto es la clave para llegar de una manera efectiva ante ellos.

¿Qué hacer de principio a fin?

La estructura hace mucho. Tenerlo todo bien planificado conlleva a tener todo bajo control y saber el tempo en el que irán apareciendo las cosas.

La fórmula más efectiva para plasmar aquellos servicios o productos de los que queremos hablar pasa por introducir un problema que se genera y la solución para revertirlo.

El visualizar su efectividad mediante el uso ayuda a ser más cercanos y poder comprobar que con ello realmente sucede.

Recorta las distancias

La educación está bien pero hasta cierto punto. Es decir, muéstrala junto al respeto pero siempre mirando de utilizar un vocabulario cercano, cálido.

Con ello se consigue plasmar un acercamiento más personal.

Recuerda que el tono empleado debe de tener concordancia a aquello que queremos transmitir y para quién.

¿Qué hay de la voz en off?

En el caso de que se utilice este recurso para la creación del vídeo hay unos pequeños detalles a tener en cuenta.

El mayor a tener en cuenta pasa porque esta no sea demasiado rápida. En caso de serlo puede llegar a agobiar al no escucharnos bien aquello que queremos hacer llegar.

Es mejor ser concisos de una manera suave y pausando si hace falta.

Encontrar a alguien con una voz cálida, suave y sobretodo amigable también nos ayudará a ganarnos la confianza.

 

Como vemos, hacer un vídeo puede ser algo sencillo y a tener en cuenta como herramienta para las futuras estrategias de marketing.

Si ya has realizado alguno y tienes experiencias sobre ellos que te gustaría compartir, no te cortes, ¡nos encantan!

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