Internet of Things, qué nos depara el futuro

Muchas son las veces que desde hace unos años se ha hablado sobre el Internet of Things (Internet de las cosas en castellano), pero nunca como ahora.

La primera vez que apareció, y se creó tal concepto fue allá en 1999 por Kevin Ashton, y desde entonces ha evolucionado a lo que se conoce hoy en día.

Y es que poco a poco está dejándose de verse como algo para el futuro. De hecho, podríamos decir que realmente ya se ve como algo de nuestro día a día incluso.

Para muestra, un botón. Del 16 al 18 de septiembre, se ha celebrado en Barcelona el Internet of Things Solutions World Congress.

Con ello, parece ser que la capital del Mediterráneo sigue apostando por las convenciones con aspecto tecnológico, y aparte del MWC (Mobile World Congress) ahora le toca el turno a otro campo, de seguir por el camino que lleva de buen seguro le va a reportar buenos años a dicha ciudad.

Celebrado en el recinto Fira Gran Via, en este se pudo ver de primera mano lo que en diferentes campos tecnológicos se estudia y trabaja. Veamos un poco las novedades que nos dejaron.

Medio Ambiente

Incluso a la madre naturaleza parece haber llegado con la finalidad de ayudarle. En este sector se ha encontrado desde invernaderos el cual puede enviar datos en tiempo real de su temperatura, humedad e incluso la cuantía de dióxido de carbono en el aire que le rodea.

Con el mismo caso tecnológico, los huertos podrán llegar a decir qué partes son las que necesitan regarse antes y todo.

Salud

Prendas inteligentes. Es el caso de la camiseta desarrollada por el Eurecat con la cual se registra en tiempo real la temperatura, respiración y el ritmo cardíaco que se lleva en ese momento.

Pero no solamente tendrá algo tan simple, va más allá. Y es que aparte de lo citado, también detectará si se producen cambios emocionales o si cambia nuestro comportamiento. Todo ello monitorizado en nuestro móvil o incluso mediante el envío directo de los datos recopilados a nuestro médico para un seguimiento más al día y exhaustivo en caso de necesidad.

Ciudades

De sensores va el juego. Y es que desde hace bien poco se están implantando sensores para detectar si hay o no un vehículo en la plaza donde se halla.

Aunque estos, abarcan más finalidades en las urbes. Gracias a ellos podríamos llegar a saber con antelación el tráfico que se originará en las calles que suelen tener dificultades de tráfico en horas punta.

Trabajo

Hasta en los oficios hay beneficios. Desde las flotas de vehículos y su transmisión de datos constante (gasolina, ruta, peajes, etcétera) hasta llegar a las oficinas (quién empieza su jornada y quién la acaba, quién está en una sala u otra o si entra alguien en alguna que no debe…) todo lo último para que no se escape ni el más mínimo detalle en el ámbito laboral.

Casas inteligentes

Estas son las más conocidas por la gente. Incluso Apple ha desembarcado en este mundo aplicando un kit para poder controlar tu hogar mediante tu iPhone.

Aunque esto no es lo único. También hay otras opciones, como la de poder llegar a tu domicilio y que tu propia casa te identifique e interactúe contigo haciendo cosas cotidianas por ti como subir las persianas, poner el aire acondicionado a una temperatura agradable o incluso encender las luces de las habitaciones donde espera que te muevas.

La clave de todo

Es obvio y más si hablamos del IoT. Los datos. Estos son la base de cualquier dispositivo mencionado antes.

Estos pasarán a ser la llave de toda mejora el día de mañana, una que mejorará a todo el mundo en su día a día, en todos los ambientes.

Es por ello que el Ayuntamiento de Barcelona puede estar contento con apostar con tal evento, porque de seguir el camino que lleva se volverá un fijo en la ciudad.

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